En la primera semana me he limitado a observar al profesor en las clases de EF. Como es tutor de 4º, da también otras materias en esta clase para completar su horario, y en esos ratos lo que he hecho ha sido o bien ayudar en el aula a los alumnos más retrasados o con dificultades o bien consultar los manuales de EF para empezar a programar algunas clases para cuando pueda darlas.
Por el momento el maestro no me ha dicho que dé ninguna clase yo, aunque espero que esto ocurra pronto. Hay que tener en cuenta que, al igual que he leido en los blogs de otros compañeros, mi Centro tampoco tiene gimnasio, por lo que los días de lluvia no podemos salir al patio.
Cuando se da esta circunstancia se da una clase teórica, en la que los alumnos leen en voz alta el texto y después el profesor explica/amplía sobre lo leído. Finalmente se realizan los ejercicios relativos a la lectura y la explicación.
Como en el colegio hay dos profesores de EF, mi tutor y yo hemos acordado que, en ocasiones, vaya a ver cómo da el otro profesor las clases, para así aprender diferentes estrategias de e/a y metodologías de trabajo. Creo que realizar estas observaciones puede ser muy positivo, pues así podré ver las clases de EF en la totalidad de los cursos de Ed. Primaria, pudiendo constatar "in situ" las peculiaridades de cada edad a las que ya he hecho referencia en otros momentos.
Entre los compañeros de la tutoría del Prof. Vizuete, Aureo Muñoz pregunta, con razón, qué se hace en los colegios que no tienen gimnasio. Personalmente creo que, además de las clases teóricas, podríamos realizar ejercicios como los que plantea la prof.ra Mª José Mateos en su libro "Educación Física en Primaria. Guía del Profesor", ed. Abecedario, Badajoz 2008, donde se trabaja el acondicionamiento físico, la sensibilidad de los sentidos, control postural, mímica, etc. Ya veremos, si tengo que dar clase un día de lluvia, si este tipo de actividad realmente se puede hacer en la clase, y si los alumnos consiguen adquirir los aprendizajes que se pretenden. Digo esto porque ellos, al igual que sus padres, asocian la gimnasia sólo con la actividad física en el patio.
lunes, 29 de noviembre de 2010
viernes, 26 de noviembre de 2010
No es oro todo lo que reluce...
Esta primera semana de prácticas ha sido un poco difícil para mí. Tras la buena experiencia del año pasado quizás iba con la idea de que todo iba a ser fácil, de que los alumnos iban a responder bien a la primera, que todo iba a funcionar de la misma manera que el curso pasado, con buena organización…. Pero no. Este año todo es diferente.
Se nota mucho la diferencia de edad, y, al entrar en diferentes clases, se ven también las diferencias de comportamiento, de normas introducidas por los diferentes tutores, de hábitos y rutinas interiorizados por los alumnos/as… La verdad es que las clases con las que he estado hasta ahora me desconciertan bastante, pues en la mayoría de los casos creo que falta mucha disciplina en clase, y veo una gran falta de respeto hacia el profesor por parte de los niños. Son clases en las que los alumnos/as están casi siempre de pie, haciendo lo que quieren, molestando a los demás… y me llama la atención que el maestro atiende al grupito que está cerca de su mesa.
Como esta situación me llamaba mucho la atención, la comenté con algunos maestros que conozco, y me informaron de que, a veces, hay maestros que utilizan esta forma de trabajo, es decir, que, al parecer, su metodología se basa en una atención individualizada a pequeños grupos que acuden a su mesa, mientras que el resto del grupo tiene libertad de movimiento y acción. Al parecer se trata de la forma de trabajo de los maestros que creen que la disciplina (o el exceso de ella) limita la libertad de expresión y de desarrollo global del niño.
Personalmente creo que unas mínimas normas de comportamiento en la clase son fundamentales para el buen funcionamiento del aula. Creo que, aunque es cierto que es importante la libertad de expresión, desarrollo e investigación del alumnado, también es igualmente importante el respeto a todos aquellos que querrían aprender en una forma “tradicional” de estar en clase, con explicaciones del maestro para todo el grupo en un ambiente de silencio, poder realizar los ejercicios en un ambiente relajado, etc.
Pienso que debo observar más esta situación para intentar ver los matices entre la libertad del alumnado y la posible falta de liderazgo del profesor, por ejemplo, o el uso de una metodología errónea en las clases, o de materiales inadecuados… Creo que es un tema importante de analizar.
martes, 9 de noviembre de 2010
Seguimos aprendiendo...
Las semanas de prácticas del curso pasado me enseñaron a no tener miedo a “enfrentarme” a una clase, pero también la enorme responsabilidad que tenemos como docentes.
Los maestros con los que trabajamos suelen tener muchos años de experiencia profesional, y, cuando estamos en sus clases, podemos ver las “tablas” que esos años dan. Personalmente aprendí estrategias para controlar la clase en las diferentes situaciones que se pueden producir, así como fórmulas de trabajo para poder atender a todos, estar pendiente de las necesidades de cada alumno de la clase, y seguir en su proceso de aprendizaje tanto a los que “van bien” como a los que necesitan más ayuda.
También aprendí a valorar la función complementaria de los especialistas y del equipo de orientación, especialmente los PT y AL, y su trabajo con aquellos niños/as que más lo necesitan. Creo que, realmente, estos niños/as con necesidades de apoyo tendrían grandes dificultades escolares si no tuvieran la ayuda de estos profesionales. En mi clase, por ejemplo, había un niño con disfasia, y recibía apoyo/estimulación tanto por parte del PT como del AL. Me llamaba la atención el vínculo comunicativo que el alumno tenía con el cuidador. Además de su labor “asistencial” había establecido con el niño unas rutinas de comunicación, obteniendo como resultado que fuera una de las personas con las que el niño más se comunicaba y a quien más hacía caso. Gracias a este cuidador aprendí formas de comunicación para tratar con niños con este tipo de problemas.
A las prácticas de este año me enfrento con respeto y responsabilidad. Por fin son las prácticas de nuestra especialidad, y nos permitirán poner en práctica en un colegio la teoría y la práctica que sobre la Educación Física aprendemos en la Facultad de Educación.
Con los maestros de EF espero aprender estrategias de enseñanza, organización de tiempos y espacios para dar una clase, distribución y uso de los diferentes materiales (ver, por ejemplo, cómo trabajar sin gimnasio, con pistas en el patio, y con unos pocos aros y algún balón de baloncesto… o cómo podríamos hacerlo sin nada, como ocurre en algunos Centros).
También creo que es importante dar Educación Física en el colegio para poder ver realmente las características de los niños/as de diferentes edades, sus posibilidades motrices y limitaciones. Creo que es importante saber por qué determinadas actividades deben hacerse en un momento y no otro del desarrollo.
Espero tener la oportunidad en las diferentes clases de transmitir al alumnado la importancia de la vida sana, del deporte, la higiene corporal, el respeto de las normas, el valor de la deportividad y la competitividad sana…
Espero, en fin, que las prácticas de este año sean algo importante, que sea una experiencia que nos pueda ayudar el día de mañana a programar y organizar correctamente nuestro trabajo, cuando ser Maestro de Educación Física sea nuestro oficio.
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